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viernes, agosto 6

Lo dije hace años


Que no es lo mismo  
sapo encantador 
que príncipe encantado

miércoles, abril 28

Statement...



"Generalmente deseamos que las cosas sean distintas. Cualquier deseo es una manifestación de la voluntad. La voluntad, por su parte, se guía por la razón. La razón es la facultad que nos permite conocer la realidad. La realidad es todo aquello que existe fuera de nosotros y la adecuación del intelecto o razón a esta realidad es lo que se conoce como verdad. Y al final de cuentas, la verdad es que entre nuestros deseos y la realidad hay trechos tan abundantes como complejos. Así que el deseo termina por volverse una manera romántica de justificar la no acción respecto de aquellas cosas que preferiríamos distintas. Una no acción que se justifica tras la máscara de la resignación. Desear es lo más cómodo. Que ese deseo nos mueva a transformar la realidad es tan raro como heroico y en nuestros días el heroísmo, especialmente el cotidiano, paga tan mal…"

viernes, marzo 12

Será que soy yo

Hay días en los que vengo, con tu aroma guardado en los ropajes de la memoria y de la piel a buscarte. Días en que espero que el presente venga siempre con un futuro para ambos. Y vengo a ti, a buscar un hogar en tus brazos extranjeros, a construirnos puentes entre tu idioma y el mío; a conciliar años, credos y pasados entre nosotros. Vengo tuya, completa. Vengo para no querer irme más. Pero otras veces estás y dices o miras o callas. Y me dueles. Y no quiero que me duelas. No puedo llorar en tu cama mientras me abrazas siendo tú la causa de la tristeza. Y te quiero y temo porque tengo algunos demonios que me atormentan y también esperanzas y expectativas y voluntad. Y tengo tanto tanto que quiero darte; pero quiero que lo quieras y también quiero tus miedos y tus sueños al lado de los míos y tus noches en vela y tus errores. Y sé que no lo sabes, porque yo no lo sabía, pero me duele andar sobre esta cuerda floja. Y acaso sigo porque creo, porque espero que igual estés tú, del otro lado, avanzando de apoco, y es que amar me es tan difícil y, te amo.
 
(Foto: La equilibrista.   Autor: Tesi   Enlace: http://www.arteyfotografia.com.ar/6556/fotos/170547/)

viernes, noviembre 20

I was wondering...


Él, vendedor innato de ilusiones.
Ella, compradora compulsiva.
El destino los cruzó en algún punto.
¿De quién pudo ser la culpa?

lunes, septiembre 14

La condena a la asexualidad

La condena a la asexualidad se resume de la siguiente manera:

Los hombres atractivos están casados... los hombres brillantes son feos... los hombres simpáticos son gays... los que se interesan en mí, me acosan y por si fuera poco he superado mi etapa lésbica hace mucho.

Así que la regunta viene a ser la misma, ¿como ahí qué?

lunes, junio 1

You & Me

Para el Principito

Ahora sé perfectamente como describirnos:

Somos una especie de Cuando Harry Conoció a Sally que se estacionó de pronto en un Tokio Blues para terminar en algo que tiene tintes de La Boda de Mi Mejor Amigo.

Mentiría si te digo que no quiero saber dónde terminaremos ahora. Mentiría si te digo que no tengo ninguna urgencia en darle la vuelta a la página y estar -contigo o sin ti- ya en otro sitio.

jueves, mayo 7

I built our bridge whit other´s music

I have so many feelings (Beck, Feelings)
and I know that I'm dealing whit them. (Beck, Feelings)
I think about this, our new personal history (David Bowie, never get old)
you looked so tired and unhappy at the beginning (Radiohead, No surprises)
and now I´ve waiting for your phone calls all to end. (Cake, Guitar)
Why don't you come in, smoke all my cigarettes again. (Pulp, Like a friend)
Let´s talk
Do you remember the first time? (Pulp, Do you remember the first time?)
How long has it been? (Pulp, Like a friend)
I can't remember a worse time (Pulp, Do you remember the first time?)
never did I think it would come to this (Beck, Outcome)
I'm still with you so I can't go on (David Bowie, Strangers when we meet)
I guess I have to learn to leave the past behind (Beck, Guess I´m doing fine)
put the elevator music on (Beck, Elevator music)
please, pull me back where I belong (Beck, Elevator music)
whit no complaints (Beck, No complaints)
and then just smoke your last cigarette. (Beck, Modern guilt)
You know that we've changed so much since then. (Pulp, Do you remember the first time?)
I was busy finding answers (Badly Drawn, You were right)
maybe we're lying (David Bowie, Heroes)
would I start to regret it (Cake, Guitar)
or would I smile? (Cake, Guitar)
Nothing, will keep us together (David Bowie, Heroes)
so think about the good times (Radiohead, I might be wrong)
and never look back. (Radiohead, I might be wrong)
We are standing on the edge (Radiohead, Lucky)
that's it, sir, you're leaving (Radiohead, Paranoic Android)
I won't share myself with you for now (Radiohead, You)
but I feel my luck could change. (Radiohead, Lucky)
If there is no future left at all (Radiohead, I might be wrong)
I will try to begin again (Radiohead, I might be wrong)
and I know that I can learn in lonely days... (White Stripes, I can learn)
Well now it's my turn (White Stripes, I can learn)

I´m waitin' for a train (Beck, Feelings)
there´s no alarms and no surprises (Radiohead, No surprises)
just let me out of here. (Radiohead, No surprises)
Think that it's all in your mind (Becks, Is all in your mind)
and I want to be your good friend (Becks, Is all in your mind)
but I can´t be standing at your door (Becks, Lost cause)
right now.
I realize that songs are never quite the answer (Badly Drawn, You were right)
but is all clear
what I really need
is that we're strangers when we meet (David Bowie, Strangers when we meet)
to find out a new way to start

lunes, marzo 23

Canciones como puentes

I´m a friend

I completely know
that this is not
something that
a friend must say
so let me tell you this
like a off the record dream
like a catchy song line
crying on the street.
I don´t wanna be
a
bad cover version
of something incomplete
I just wish
that you and me would be
strangers when we meet.
I know this is not
how a friend must feel
so please let me handle this
in a smooth way
like the color of the whisky
on the rocks across the glass:
I don´t have a
long jacket
do you realize?
You and me as a thought
is like the smoke
of a burning cigarette
that just show up
to disappear.
Think on this like a confession
written without ink
like a step without tread
like a memory keep
in no ones mind.
So I´m gonna cut my talk
´cause we could be
heroes tonight
here I am; my summarize
there are you through your
guitar
just before to say good bye
(please let me insist
that I know this is more
how a friend must think).

lunes, diciembre 18

Cuestionario de Proust

Como le había prometido al amable Paco Díaz que me invitó a responder el Cuestionario de Proust (le prometí publicarlo al terminar de postear el Chilango Tour), pues aquí les dejo por si resulta de su interés o al menos de su entretención.

¿Cuál es su idea de la felicidad?

Amar cada una de las cosas que se hacen

¿Cuál es su miedo más grande?
No vencer mis miedos

¿Cuál es el rasgo que deplora de sí mismo?
Ser tan transparente, inocente (o sea, creerme todo) y entregada

¿Cuál es el rasgo que más le gusta en otras personas?
La capacidad de ser felices

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento?
Tirarle la onda a un maestro (que además era gay), refutar al jefe de mi jefe (o sea al mero mero) cuando quiso poner en duda la calidad de nuestro trabajo, entrar a un karaoke secretarial yo solita y ponerme a catar “¿Cómo te va mi amor?". Supongo que cada uno tiene su área y grado de atrevimiento.

¿Cuál es el viaje de sus sueños?
Ir de mochilazo por toda Europa (luego por toda Sudamérica) acompañada preferentemente de mi pareja.

¿Cuál considera que es la virtud más sobrevalorada?
La honestidad

¿Qué es lo que más le disgusta de su apariencia?
Aparentar más años de los que tengo (nótese la crisis post-cumpleaños)

¿Qué es lo que más le gusta de su apariencia?
Ojos, boca, piernas y... mejor ahí le dejamos.

¿Cuáles son las palabras o frases que más usa?
Anyway!, claaaaaaaaaro (así en tono irónico), ¡grosero!, mala persona, malditoinfelizdesgraciado (todo así, como una sola palabra).

¿De qué es de lo que más se arrepiente?

De no haber tramitado mi beca para la maestría este año (sniff, sniff, sniff)

¿Cuál es su estado mental actual?
Dhalai lama… oomm… dhalai lama… oomm… o su equivalente en la evasión mental que es repetirme a mí misma "soy un dulce, soy un dulce, soy un dulce, soy un dulce, soy un dulce, soy un dulce, soy un dulce, soy un dulce, soy un dulce..."

¿Cuál es su posesión más preciada?
Mi argolla de plata, la argolla de matrimonio de mi abuelo, pero no por lo que valen sino por lo que significan, soy muy apegada a los significados más que al valor material de las cosas.

¿Cuál considera que es la peor miseria?
El autodesconocimiento

¿Cuál es la cualidad que más le gusta en una mujer?
La autenticidad

¿Y en un hombre?
La honestidad (pero que no rayen en el cinismo, que ya basta de patanes)

¿Con cuál personaje histórico se identifica?
Juana de Arco

¿Cuál es su héroe de ficción?
Mafalda y Batman

¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
¿Más feliz?, no sé, tal vez cuando alguien dijo “de verdad quiero estar contigo” a manera de futuro (un futuro juntos) y me lo creí con toda la estupidez innata de la que puedo ser capaz que, dicho sea de paso, es mucha.

¿Cómo le gustaría morir?
Feliz, plena y si se puede pedir de una vez, pues que sea rápido.

¿Qué apodos tiene?
Uy!, aquí nos vamos a tardar un rato, soy Sue, me dicen More (de morena), negra y prieta en casa. Pero me han dicho: bonita, gorda, “amor” (chocante, totalmente chocante), chaparra, "niña fea" y los de reciente adquisición (lo más romántico que me han dicho en la vida, se los juro) "monstruo" y "tlaconete" (gusano) -¿Verdad que es como para derretirte al sonido de palabras tan bellas?

¿En qué consiste un buen insulto?
En que sea breve, memorable y letal.

¿Cuál es su idea de la fidelidad?
Es el estado físico-mental-emocional en que entro cuando me convenzo de que quiero querer a esa persona, de manera exclusiva, con todas sus consecuencias, porque creo (si les digo que soy ingenua) qué esa persona creé (y piensa y hace) lo mismo.

¿Cuándo miente?
Hace años que respondo eso diciendo que sólo se debe mentir cuando es estrictamente necesario o absolutamente divertido.

¿Cuál es su paseo favorito?
Algo cotidiano, sencillo, cálido, en muy buena compañía.

¿Qué o quién ha sido el más grande amor de su vida?
El más grande amor de mi vida no ha llegado (¡hey, tú!, amor de mi vida, si estás por ahí, podrías aparecer ya mismo).

¿Qué es lo más escandaloso que ha hecho?
Sentarme en las piernas de un chico delante de muchas personas cuando él dijo: "mira, ven, te voy a contar un cuento" y nadie esperaba que yo lo hiciera, ni siquiera él.

¿Cuál es su idea de la muerte?
Evolución, trascendencia

¿Qué es lo que le hace reír?
¡Soy muy simple!, pero para hacerme reír hay que tener la mezcla justa de encanto e inteligencia.

¿Qué es lo que le hace llorar?
¡Uy! A veces ando de un sensible que basta un poema, una película, un sueño, un recuerdo. Pero en cosas serias, sólo lloro cuando me siento al borde del abismo (y con muchas muchas ganas de lanzarme), por eso pocas personas me han visto llorar.

¿Cuál considera que es su logro más grande?
Personalmente: sobrevivir; profesionalmente: sobrevivir =)

¿Cuál es la banda sonora de película que más te gusta?
Mmm… la de Briget Jones: al borde de la razón (y me lo regaló York para mi cumple 22)

miércoles, septiembre 27

Cíclos: ¿somos una rueda de la fortuna?

Me he pasado algunos días intentando entender el por qué las personas que pertenecieron a tu pasado suelen decidir reaparecer en tu vida con la pretensión de formar parte de ella nuevamente, por qué los personajes de temporadas pasadas regresan. Haciendo memoria repasé las historias que he vivido y tal vez ahora me quedan más preguntas que respuestas.

E, mi novio de la primaria y yo terminamos la primera vez porque a él se le ocurrió hacerme un reclamo absurdo que incluyó más de algún jaloneo hacia mi persona delante de nuestros compañeros y amigos y que terminó en la revelación de su estúpida equivocación y mi voz resonando en las orejas de todos los presentes diciéndole que no quería saber más de él, mientras le aventaba a la cara el anillo que me había regalado. Después de un mes en el que E hizo todo lo habido y por haber para que volviera con él, accedí. Meses después me dijo que no podíamos seguir siendo novios porque yo le aventajaba en edad por unos meses; yo le dije que estaba bien, y lo dejamos así.

Después de que E decidiera dejar de hablarme tras el rompimiento, me buscó insistentemente y me confesó que la novia de la que tanto hablaba con todos era una novia imaginaria y que en realidad sólo quería estar conmigo, así que volvimos hasta que se le metió en la cabeza que yo había besado (cosa que ni siquiera hacía con él) a un compañero que se mostraba interesado en mi. Cansada de todo, le dije que si no podía confiar en mí no tenía caso que estuviéramos juntos y esa fue la última vez que terminamos. Terminada la primaria coincidimos una vez, tres años después en un restaurante, yo con mi familia, él con su novia; nos saludamos y ya nunca nos volvimos a ver.

La siguiente ocasión llegó años más tarde. Tendría unos 14 ó 15 años cuando conocí a A, un gran amigo de mi hermano que vivía cerca de casa. Él me lleva doce años y en realidad tardamos de dos a tres años en ir más allá de los límites de la amistad. Todo en la mayor discreción para que nadie sospechara. Él tuvo que mudarse a una ciudad lejana y aunque nos veíamos más o menos una vez al mes, me gustaba quererlo. Un buen día gracias a mi hermano me di cuenta de que la vida de A no era más que una apariencia sostenida por alfileres de mentiras y entonces lloré como Magdalena y decidí que no tenía caso que las cosas siguieran adelante. Así que, muy a mi manera me despedí de él la siguiente ocasión que nos vimos y le dije que siempre sería bien recibido en mi casa, porque para eso son los AMIGOS, ¿no? Dos meses después él se fue del país.

Llegó así mi etapa universitaria, mis diecinueve años y una coincidencia por la que un día J y yo terminamos conversando. El chico, a pesar de ser mi antitesis de hombre ideal en aquél momento, logró convencerme de ser su novia tras casi cuatro meses de acoso, digo, cortejo. El calvario, digo, noviazgo, duró un mes y dos días. Dos meses después él terminó matriculado en la misma universidad que yo, coincidentemente en el turno vespertino y por si fuera poco sus clases eran en un salón que estaba a unos pasos del mío. Acosó a maestros y compañeros comunes con preguntas sobre mí; aunque a mí me exigió que ni siquiera lo saludara al topármelo en los pasillos. Hubo algunas discusiones entre nosotros, especialmente porque a mí me gustaba B un chico que trabajaba en la biblioteca y J lo sabía. Por fin, después de ese cuatrimestre J salió de mi vida (o al menos de mi campo visual).

Con B las cosas eran lindas. Estudiábamos la misma carrera aunque él me aventajara 3 cuatrimestres. Nos gustaban los libros y yo me escapaba constantemente a saludarlo, ya fuera entre clases o antes de irme a casa. Nos hicimos amigos y un buen día me dio por sincerarme. Él me decía que no era el momento, que no estaba listo para una relación “todavía” y yo, tan ingenua le dije que no había prisa. Así que esperé, y esperé y esperé, y escribí poemas, y me hice amiga de su hermana y lo invité a las bodas de plata de mis papás y le hice su tarea y esperé hasta enterarme que vivía perdidamente enamorado de su mejor amiga y que llevaba años intentando que ella fuera su novia. Entonces desistí; no por el hecho de que él la quisiera sino porque me sentí traicionada después de haber sido tan sincera con él y de que él haya mantenido sus intenciones hacia ella ocultas para mi. Por fin supe que a seis meses de que yo me fui de su vida, ella finalmente le dio el sí.

Un tiempo después apareció C, era divertido hablar con él, trabajábamos juntos y coincidíamos en algunas cosas. De pronto me di cuenta de que me gustaba mucho y de que su compañía me era grata y él se interesó en mí. Después de unos tres meses de risas y coqueteo por fin lo dejé besarme y lo adoré porque, a pesar de ser la primera vez, me besó como siempre había querido que alguien me besara. Los besos siguieron y las emociones en mí se desataron, así que una semana después le dije que lo quería y que me interesaba estar con él a lo que él respondió que él no se quería enamorar. Lo medité y me dije ¿por qué no? y terminamos en una relación de free que duró diez meses en donde me lastimó y lastimé y a la que decidí poner fin sabiendo que los daños (para ambos) podían ser mucho mayores. Entonces quedamos como amigos. Dos días después de nuestra charla, él tenía novia y a mí me dio mucho gusto por él.

Entonces una hace lo único que puede hacer, seguir adelante. Di algún otro traspié enamorándome de un profesor y de otro chico con los que vislumbrar siquiera una relación era más que imposible, irrisorio. Y entonces llegó el mes de agosto y recibí una llamada telefónica de J, presuntamente desde Londres (ya sabía yo por un amigo mío que J había viajado al Viejo Continente). En resumen el hombre llamó para decirme que ahora (a un año y medio de haber terminado la relación) se daba cuenta de la gran mujer que soy y de todo lo que le di cuando estuvimos juntos; me ofreció pagarme un viaje a Europa a manera de agradecimiento y me preguntó si es que me casaría con alguien como él. Agradecí lo primero, decliné lo segundo y negué rotundamente lo tercero y, terminada la llamada, no volví a saber de él, al menos no por él.

Conocí entonces a alguien más y empezamos a salir. Como es su costumbre, sólo que ahora antes de la fecha indicada A reapareció, después de diez meses de silente ausencia, a través de un mail en el que me contaba que acababa de ser papá de gemelos y que su vida era color de rosa. Inmediatamente respondí, entusiasmada con mis mejores deseos y múltiples felicitaciones solicitando que me enviara las fotos de los hermosos bebés y la afortunada mamá. A vuelta de mi correo me hizo saber que lo que me había dicho con anterioridad era broma, que estaba soltero y preguntaba por mí y mi familia. Le conté entonces como iba todo y lo bien que estaba yo ahora que salía con un chico. Entonces a fin de año hizo su viaje anual a México y coincidió que, estando él de visita en mi casa, me viera llegar con el chico con el que salía. Entonces arremetió contra él una broma tras otra (lo bueno es que el chico no se lo tomó a mal en absoluto) y una vez que lo despedí, A tomó mi mano, miró la palma y sentenció: no llegas a principio de año con ese tipo. Era diciembre.

Tiempo después de la visita de A, mientras yo seguía saliendo con la misma persona, en una ventana de mi Messenger B (después de tanto de no saber nada de él), me escribe un mensaje que decía algo así como: he estado pensando mucho en ti, encontré la carpeta donde guardo los poemas que me escribiste y la foto que me regalaste… no hubo necesidad de que respondiera nada, porque cuando él lo escribió yo ni siquiera estaba frente al monitor y, aunque hubiera querido responder, él ya se había desconectado. Pero, de alguna manera me pareció desconcertante su repentina y fugaz reaparición. ¿Para qué diablos venía a escribirme eso, y precisamente ahora?

Seguía yo ilusamente feliz con el mismo chico cuando C volvió a la carga saludándome en los pasillos de manera muy efusiva y buscando conversaciones vía Messenger, en una de las cuales terminó diciéndome que me quiere, que siempre me ha querido, que no me ha podido olvidar ni a pesar del más de un año que tenía con su chica, que ya la había dejado y que pretendía retomar lo nuestro. Entonces hice las aclaraciones pertinentes, expliqué que yo estaba con alguien, ofrecí mi amistad, no más y él me dijo que algún día… que la vida da muchas vueltas y terminé diciéndole que por el bien de nuestra amistad, lo mejor era no volver a hablar del pasado.

Pero sin duda el hecho que me tiene más sorprendida y que me ha orillado a escribir este mega post es U. Lo conocí por Internet hace casi dos años. En aquél entonces mi agenda era de locos, trabajo, servicio social y anexos. Hablábamos por teléfono, intercambiábamos algunos mensajes de texto y charlas en el messenger, pero no encontrábamos aún un día para vernos. Entonces él empezó a presionar y yo por fin le di una cita, mi única tarde libre. Un domingo. Por la mañana había organizado un desayuno sorpresa para York, por su cumpleaños y a él lo vería en la tarde, tenía disponibles unas tres horas para el encuentro. Pero ocurrió un imprevisto, le llamé para contarle de mi amigo en crisis, para ver si era posible posponer la cita y él hizo mutis. Después dijo que sí, que me fuera con mi amigo, en un tono de molestia. Le agradecí. Tuve la cortesía de llamarle después y él terminó la llamada a menos de cinco minutos de haber levantado el auricular. No llamé más, él tampoco. El viernes pasado recibí una llamada a mi celular mientras comía-cenaba con Perla y Alejandra. Era U para preguntarme cómo estaba y qué planes tenía para el fin de semana, así, como si no hubieran pasado un año y tres meses después de la última vez que le llamé. Así, a través de una llamada pretende volver a mi vida; y sí, vuelve cuando ya es demasiado tarde.

York se ha empeñado en decir que somos seres cíclicos. En ese caso, supongo que mi ciclo es el siguiente: conocer chico, interesarme, enamorarme, salir lastimada, darme cuenta de que no tiene caso seguir ahí, rompimiento (despedida, término, finiquito del asunto o genérico intercambiable), periodo de ausencia, duelo, momento de retomarme, conocer chico, interesarme, enamorarme, chico del pasado que hace acto de presencia, yo diciéndole que llega demasiado tarde, empeño en que las cosas funcionen con el chico actual, darme cuenta de que no hay futuro, rompimiento…

Si la teoría de York es cierta hay un par de personas que se irán de mi vida; y otro par que está por volver y, respetando el ciclo, volverán demasiado tarde.

No, yo me rehúso a creer que somos cíclicos porque mi panorama particular se presenta bastante jodido. ¿Y tú? ¿crees que somos una rueda de la fortuna, que recorremos una y otra vez el mismo sitio? ¿que nunca llegaremos a ningún otro lugar?

La canción de hoy es: Volver, volver, de A.Z. Maldonado

viernes, septiembre 15

Flores a domicilio

Hace días llegaron unas flores a la oficina. Y fue inevitable recordar que hace años ningún chico me regala una flor con fines románticos. Obviamente, aquél arreglo floral no era para mí -era simple deducirlo: las flores eran para Karina- pero no puedo negar que sentí emoción al recibirlas, porque la destinataria, no estaba de momento en la oficina.

A la salida, en el elevador, mientras ella llevaba a cuestas el enorme arreglo floral que las mujeres veían inevitablemente con recelo mientras decían “pero qué lindas flores”, “qué afortunada eres”, “seguro que tú y tu marido están de lo más enamorados”, ella explicaba que era su segundo aniversario. Entonces alguien, el único hombre presente ha comentado: seguro que se ha portado mal tu marido, ¡eh!. Y entonces Karina sonríe y él entiende que ha hecho un comentario desagradable y trata de enmendar con unas cuantas palabras mal hilvanadas.

Lo triste es que aquél hombre no se equivocaba. Karina festejaba su segundo aniversario de bodas y, al igual que el primero, este festejo venía junto con una gran pelea que, en alguno de los puntos, incluyó la palabra divorcio.

¿De qué sirve entonces que te manden flores y chocolates; bombones y globos? ¿qué caso tiene que los tipos sean unos completos patanes contigo y luego te llenen el auto de post-it diciendo “te amo” o “perdón”? ¿por qué pueden quedar excusados de haberte lastimado, con una llamada al celular en mitad de la madrugada cuando se les han pasado las copas y llaman para cantarte Tú de qué vas de Franco de Vitta?

Todo esto me lleva a una nueva pregunta más: ¿acaso es peor, entonces, que hagan todo tipo de estupideces y que no te manden flores, chocolates, bombones, globos, post-it o llamadas de inspiración etilico-musical?